Pollo Cremoso con Espinacas

 

Pollo Cremoso con Espinacas (¡en 20 minutos!)





​Si acabas de empezar con la alimentación keto, seguro que te ha pasado: ves recetas complicadísimas en internet con ingredientes raros que ni sabes dónde comprar, o te da miedo meter la pata y salirte de la dieta.

¡Tranquilidad! Hoy te traigo una de esas recetas salvavidas que se hacen con ingredientes del supermercado de toda la vida, que se cocina en una sola sartén y que sabe tan rica que hasta los de tu casa que no hacen keto te van a pedir repetir.

​Vamos a preparar un pollo jugoso en salsa cremosa de espinacas y queso. Es saciante, facilísimo y perfecto para resolver una comida o cena en un abrir y cerrar de ojos.


¿Qué necesitas? (Ingredientes para 2 personas)

No te compliques la vida, seguro que casi todo lo tienes en la nevera:

  • 2 pechugas de pollo grandes (puedes cortarlas en filetes o en dados, como más te guste).
  • 2 puñados generosos de espinacas frescas (si son congeladas, descongelas y escúrrelas bien antes).
  • 200 ml de nata para cocinar (o crema de leche de la que tiene bastantica grasa).
  • 50 g de queso rallado (el que más te guste: curado, parmesano o mozzarella para que funda bien).
  • 1 diente de ajo picadito (si te gusta el toque).
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra o mantequilla.
  • Una pizca de sal, pimienta negra y, si quieres, un toque de orégano.

👩‍🍳 Paso a paso: ¡A cocinar!

1. Doramos el pollo

Salpimenta las pechugas de pollo por los dos lados. Pon la sartén a fuego medio-alto con el aceite de oliva o la mantequilla. Cuando esté caliente, echa el pollo y déjalo que se dore bien por fuera (unos 3 o 4 minutos por lado). Truco: No lo marees mucho en la sartén para que quede jugoso. Una vez dorado, retíralo a un plato y reserva.

2. Marcamos el ajo y las espinacas

En esa misma sartén (¡aprovecha todo el juguito que ha dejado el pollo!), baja un poco el fuego y echa el ajo picado. Dale unos segundos para que suelte aroma sin quemarse. Añade las espinacas. Al principio parecerá una montaña, pero verás cómo en dos minutos se reducen y se quedan en nada.

3. Hacemos la magia de la salsa

Vierte la nata para cocinar sobre las espinacas y remueve bien. Cuando empiece a hacer burbujitas suaves, añade el queso rallado. Mueve despacito con una cuchara de madera hasta que el queso se derrita y te quede una salsa espesa y suave. Prueba la salsa por si necesita un pelín más de sal o pimienta.

4. Juntamos todo

Vuelve a meter las pechugas de pollo que tenías reservadas dentro de la sartén con la salsa. Deja que se cocine todo junto a fuego lento durante unos 3 o 4 minutos para que el pollo se empape bien de todo el sabor. ¡Y listo!

💡 Consejos para que te quede de 10

  • ¿Se te ha quedado la salsa muy espesa? Échale un chorrito pequeño de agua o caldo para aligerarla.
  • Acompáñalo bien: Puedes servir este plato solo, o acompañarlo con un poco de arroz de coliflor si quieres algo para mojar la salsa.
  • Para llevar al trabajo: Aguanta fenomenal en un táper en la nevera hasta 3 días. Al recalentarlo, la salsa vuelve a quedar cremosa.

Conclusión

Hacer comida keto no significa pasarte horas en la cocina ni comer platos aburridos sin sabor. Este pollo cremoso es la prueba de que se puede comer de lujo, quemar grasa y disfrutar del proceso sin volverse loco.